Hola, queridos seguidores de Pensalud. Hoy me desperté muy feliz, y espero que tú también lo estés, porque voy a hablar sobre un tema fundamental en la salud femenina: el pH vaginal. Existen muchas infecciones urinarias y vaginales que, aunque no siempre sean causadas directamente por un desequilibrio de la flora vaginal, pueden estar relacionadas con él.
Durante mucho tiempo, se han promovido prácticas como las duchas vaginales bajo la creencia de que "limpian" la zona íntima, pero la realidad es que pueden alterar su equilibrio natural. La vagina cuenta con una barrera protectora compuesta por lactobacilos, bacterias beneficiosas que mantienen un ambiente ácido para prevenir infecciones. Pero, ¿cómo varía el pH vaginal según la etapa de la vida? Eso es lo que quiero explicar de manera clara y detallada.
El pH vaginal en la edad fértil
Durante la edad fértil, el pH vaginal se mantiene entre 3.8 y 4.5, lo que significa un ambiente ácido. Esta acidez es clave para el crecimiento de lactobacilos, que protegen contra infecciones como la candidiasis o la vaginosis bacteriana. La producción de estrógenos favorece la formación de glucógeno, que los lactobacilos transforman en ácido láctico, ayudando a mantener este equilibrio.
Cuidados en la edad fértil
Usar jabones íntimos con pH ácido (4-5) en lugar de jabones alcalinos.
Evitar duchas vaginales, ya que alteran la microbiota.
Usar ropa interior de algodón y evitar prendas ajustadas.
Mantener una correcta higiene después de las relaciones sexuales.
Evitar productos perfumados en la zona íntima.
¿Cuál es el olor normal de la zona vaginal?
Existen muchos mitos sobre el olor vaginal. La realidad es que el olor natural de la vagina es neutro o levemente ácido debido a los lactobacilos. Sin embargo, puede variar:
Ligeramente ácido o almizclado: debido al pH vaginal ácido (3.8 - 4.5).
Metálico en ciertos momentos: durante la menstruación, por la presencia de sangre.
Más intenso con el sudor: en días calurosos o después del ejercicio.
Mucha gente usa productos perfumados para "disimular" el olor, pero esto puede ser contraproducente, ya que los perfumes pueden alterar el pH y favorecer infecciones como la vaginosis bacteriana.
No se recomienda el uso de fragancias en la zona íntima.
El pH Vaginal en la Menopausia
Durante la menopausia, la disminución de los niveles de estrógenos provoca un aumento del pH vaginal, que se vuelve más alcalino, situándose entre 6 y 7. Esta reducción de la acidez lo hace más vulnerable a infecciones. Además, la mucosa vaginal se adelgaza y se seca, lo que puede generar molestias y mayor sensibilidad.
Los Lactobacilos en la menopausia: ¿Desaparecen?
Aunque la cantidad de lactobacilos disminuye en la menopausia, no desaparecen por completo. Sin embargo, su menor presencia hace que el pH vaginal sea más alto y menos protector.
Factores que reducen los lactobacilos en la menopausia
Menos estrógenos → Menos glucógeno → Menos lactobacilos.
Aumento del pH vaginal → Ambiente propicio para bacterias y hongos.
Atrofia vaginal → Mayor sequedad y susceptibilidad a infecciones.
¿Cómo mantener un buen equilibrio vaginal?
Terapia con estrógenos locales (cremas, óvulos, anillos vaginales).
Probóticos vaginales u orales con Lactobacillus crispatus, L. rhamnosus o L. reuteri.
Hidratantes vaginales con ácido hialurónico.
Evitar jabones agresivos y duchas vaginales.
Dieta rica en fibra y alimentos fermentados (yogur, kéfir).
El pH vaginal en la infancia
En recién nacidas, el pH puede ser ligeramente ácido (4-5) debido a la influencia de los estrógenos maternos recibidos durante el embarazo. Tras las primeras semanas de vida, los niveles de estrógenos disminuyen y el pH vaginal se vuelve más neutro o incluso ligeramente alcalino (6-7). En la infancia, el pH vaginal es más neutro. Esto se debe a la baja producción de estrógenos y la menor presencia de lactobacilos, lo que hace que las niñas sean más propensas a infecciones como la vulvovaginitis, sobre todo, entre los 2 y 7 años de edad.
Cuidados para mantener la salud vaginal en la infancia
Yo siempre recomiendo lavar la zona genital con agua, y utilizar algún gel limpiador con pH neutro en la mañana y en la noche.
No usar toallitas perfumadas.
Usar ropa interior de algodón.
Es importante secar la zona íntima con una toalla de uso personal, es decir, que no sea compartida con otros miembros de la familia, para evitar la transferencia de bacterias y mantener una higiene adecuada.
Buena higiene tras ir al baño, siempre limpiar de adelante hacia atrás para evitar arrastrar bacterias del ano a la vagina.
Conclusión
El pH vaginal varía según la etapa de la vida y su equilibrio es clave para la salud íntima. Evitar productos agresivos, mantener una higiene adecuada y, en algunos casos, utilizar hidratantes vaginales o probóticos, ayudará a conservar el bienestar vaginal. Si notas cambios en tu pH vaginal o molestias persistentes, consulta con un ginecólogo.
Recuerda: tu salud vaginal es importante y entenderla es el primer paso para cuidarla adecuadamente.
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