Tengo una adenopatía cervical: ¿debo preocuparme?

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Las adenopatías cervicales, comúnmente conocidas como inflamación de los ganglios linfáticos del cuello, son una condición frecuente en pediatría. Su origen puede variar desde infecciones leves y autolimitadas hasta enfermedades más graves que requieren atención especializada.

A continuación, comparto una guía práctica extraída del algoritmo desarrollado por la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), diseñada para ayudar en la valoración y manejo de este problema clínico en niños y adolescentes.

¿Es importante el tamaño?

Tenemos dos mediciones importantes cuando nos referimos a las adenopatías.

Tenemos la medición externa mediante palpación o cinta métrica:

Un ganglio palpable en el cuello se considera patológico si supera 2 cm en su diámetro mayor. Pero debemos tener en cuenta que la medición externa no es precisa. Sirve como guía rápida en la exploración física, pero no necesariamente refleja el tamaño exacto del ganglio.

Tenemos la medición mediante ecografía

Al realizar una ecografía son mediciones más exactas, por lo que no deben medir más de 1 cm.

Al hablar de adenopatías también hablamos de otros términos, como adenitis.

1. Adenopatía:

Es un término genérico que se refiere a cualquier alteración en un ganglio linfático, ya sea en su tamaño, consistencia, dolor o estructura. No implica necesariamente inflamación.

Características:

Puede ser reactiva (respuesta a infecciones o estímulos benignos) o patológica (por tumores, enfermedades autoinmunes, etc.). No siempre está asociada a una causa infecciosa.

2. Adenitis:

Se refiere específicamente a una inflamación de los ganglios linfáticos, usualmente debido a una infección local o sistémica.

Características:

  • Los ganglios son dolorosos, pueden estar enrojecidos y calientes.

  • Suele haber otros signos inflamatorios, como fiebre y malestar general.

  • Si progresa, puede formar un absceso (acumulación de pus) o adenoflemón (extensión de la inflamación a tejidos circundantes).

¿Qué debemos tomar en cuenta al evaluar una adenopatía?

1. Tamaño y forma

Medición: Se mide en dos dimensiones: eje longitudinal (diámetro mayor) y eje transversal (diámetro menor).

Criterios sospechosos:

Inicio abrupto o crecimiento rápido → Sugiere infecciones bacterianas o tumores.

Cociente entre eje longitudinal y transversal > 2 → Indicador de malignidad.

2. Consistencia

Blanda y móvil: Sugiere un origen infeccioso o inflamatorio.

Fluctuante: Indica la posible formación de un absceso.

Pétrea (dura): Asociada a cáncer.

Gomosa: Puede indicar linfoma.

3. Dolor

Causa: Producido por el crecimiento rápido del ganglio.

Indicaciones:

  • Presente en procesos inflamatorios o supurativos.

  • También puede estar en neoplasias (fuerte si hay hemorragia intraganglionar).

4. Historia clínica relevante

Infecciones recientes: Evaluar posibles contactos con infecciones o factores desencadenantes.

5. Tiempo de evolución:

Aguda: Resolución antes de 2 semanas, desaparece en 3-4 semanas.

Subaguda: Persiste al menos 4-6 semanas.

Crónica: Evolución mayor de 6-8 semanas.

. Edad

Niños: Las adenopatías cervicales suelen reflejar infecciones locales. Se requiere explorar estructuras del territorio de drenaje del ganglio:

Faringe, boca, nariz, oídos, piel, cuero cabelludo, etc.

Adolescentes y adultos: Mayor probabilidad de procesos tumorales.

6. Evolución clínica

  • Ausencia de mejoría tras tratamiento antibiótico:

  • Sugiere resistencia antibiótica, formación de absceso, o etiología vírica o micobacteriana.

DIAGNÓSTICO CLÍNICO

1. Etiología viral

  • Bilaterales (a veces generalizadas).

  • Tamaño moderado, no muy grandes.

  • Blandas y poco dolorosas.

  • No adheridas a planos profundos.

2. Etiología bacteriana

Aguda:

  • Dolorosas, grandes.

  • Pueden ser unilaterales o bilaterales.

  • Con signos inflamatorios: eritema, calor, celulitis.

  • Si hay absceso, puede haber fluctuación.

Subagudas o crónicas:

  • Grandes, unilaterales.

  • Consistencia firme, bien delimitadas, a veces fluctuantes.

  • Signos inflamatorios moderados.

  • No suelen estar adheridas ni asociarse a celulitis.

Infección por micobacterias

  • Unilaterales.

  • Empastadas o fluctuantes.

  • Eritema en la piel, pero no dolorosas ni calientes.

  • Curso subagudo o crónico.

Procesos malignos

  • Consistencia aumentada o gomosa.

  • Adheridos a planos profundos.

  • No muy dolorosas.

  • Sin signos inflamatorios locales.

Conducta ante adenopatías

Adenopatías bilaterales

  • Si son adenopatías bilaterales como tratamiento opcional tenemos el Ibuprofeno, realizando control a las 2 semanas. Si cuando lo vemos a las 2 semanas ha disminuido de tamaño, podemos decir que es una adenopatía aguda, de probable etiología viral, al realizar control en 2 semanas, ya debería haber resolución.

  • Si persisten luego de 2 semanas, el tto con ibuprofeno es también opcional, y debemos realizar control a las 2 semanas. Si persisten a las 4 semanas, se consideran adenopatías subagudas, crónicas si persisten más de 6 semanas.

  • Las causas más frecuentes de las adenopatías cervicales subagudas o crónicas bilaterales son la mononucleosis infecciosa por virus de Epstein-Barr (VEB), infecciones por Toxoplasma gondii. Otras causas menos frecuentes son la tuberculosis, VIH y sífilis, siendo en estas tres últimas, a veces las adenopatías generalizadas, las adenopatías de evolución periódica suelen ser por síndrome PFAPA.

Pruebas diagnósticas

  • Se deben realizar ante la presencia de síntomas sistémicos, tales como: fiebre, malestar general.

  • Falta de resolución: No mejora en el tiempo esperado o tras el tratamiento.

  • Progresión de la adenopatía.

  • Diagnóstico no claro o presencia de signos de alarma.

Las pruebas deben realizarse de forma escalonada, según los hallazgos clínicos.

En caso de sospecha de proceso tumoral, el paciente debe ser derivado de inmediato al hospital.

Pruebas de primer nivel

Dentro de las pruebas de primer nivel que se pueden realizar en atención primaria, se encuentra la ecografía, analítica completa que incluya hemograma, bioquímica, reactante de fase aguda, cultivos, serologías, Rx de tórax,

Pruebas de segundo nivel

Aparte de las pruebas mencionadas se incluyen PPD y IGRAs que son pruebas utilizadas para detectar infección por Mycobacterium tuberculosis, podrían considerarse de primer y segundo nivel.

Pruebas de tercer nivel

Dentro de las pruebas de tercer nivel se encuentra la PAAF (Punción-Aspiración con Aguja Fina), y la Biopsia, hay que derivar al hospital para la realización de las mismas, y seguimiento de atención especializada quien será el que las indicará.

A continuación comparto la tabla de pruebas complementarias, del algoritmo de la AEPap.

Adenopatías unilaterales

Si es un absceso hay que derivar a cirugía pediátrica.

Debemos tener en cuenta el tamaño de la adenopatía, si es menor de 2 cm el tratamiento opcional es Ibuprofeno, con control en 2 y 4 semanas, si hay curación se puede considerar agudas.

Si la adenopatía es mayor de 2 cm y hay fiebre, se debe colocar tratamiento antibiótico empírico, Ibuprofeno oral. Dentro de tratamiento empírico se debe cubrir S.aureus, estreptococo BHGA, durante 10-14 días, y luego ajustar según antibiograma. A continuación comparto la tabla de antibioticoterapia empírica oral de la adenitis aguda unilateral, del algoritmo de la AEPap.

Al realizar control en 2-4 semanas, si hay curación, la adenopatía se puede considerar aguda. 

 Si son persistentes y han aumentado de tamaño hay que derivar al hospital para pruebas de tercer nivel, si se mantienen de igual tamaño, se deben realizar pruebas de primer y segundo nivel, y realizar control en 2 semanas, si persiste mayor a 2 cm, y en las pruebas de segundo nivel hay citopenia, la Rx tórax se encuentra alterada, la VSG elevada, y hay ausencia de diagnóstico, se debe derivar al hospital para seguimiento por atención especializada, y realizar pruebas de tercer nivel.

¿Cuáles son los signos de alarma?

Es importante conocer los signos de alarma, porque en caso de presentarlos hay que derivar inmediatamente para que el paciente reciba atención especializada, y así tener un diagnóstico oportuno. A continuación comparto la siguiente imagen con los signos de alarma.

Conclusión

Las adenopatías cervicales son inflamaciones de los ganglios linfáticos del cuello, comunes en pediatría y generalmente benignas. Su evaluación debe considerar tamaño, consistencia, dolor, tiempo de evolución y respuesta al tratamiento. La mayoría se resuelve espontáneamente; sin embargo, la persistencia, crecimiento rápido o síntomas sistémicos requieren atención médica para descartar causas más graves.

Bibliografía

Algoritmo de la AEPap

https://algoritmos.aepap.org/algoritmo/25/adenopatias-cervicales-adenitis

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